sábado, 10 de agosto de 2013

Cojo una calada de tu boca y saboreo lentamente el tiempo que me queda contigo, no concreto la duración pero tal vez sí un poco su sabor. No es dulce ni amargo y tampoco sabe mal, es una textura característica que yace en mi paladar. El tiempo chilla y desgasta mis oídos, dejo de oír todo lo que me rodea y me centro en tus latidos. Juegan arrítmicos mientras te acercas por detrás y dibujas con tu lengua entre lunar y lunar el boceto de una noche donde no hay un punto concreto al que llegar. La luz se divide entre dos puntos de vista que dependiendo de la perspectiva resultan tan dicotómicos como complementarios. Y así, entre sombras y luces dibujamos graffitis abstractos en paredes impregnadas de humo, saliva y ...




lunes, 27 de mayo de 2013


Te guardo en mi retina, que no te quepa duda.


Trastornos bipolares

La noche se ha quedado muda. Tras horas desnuda entre cambios de temperatura, finalmente, ha dejado de hablar. No hay discrepancias entre respiraciones, la cama es pequeña pero aun así nos sobra espacio. Ha pasado el tiempo pero una parte de esto nuestro permaneció intacto y anclado en el pasado.

Las ganas de degustar la piel del otro que, tal vez, crecieron al igual que nosotros, ahora corren libres entre el abismo que nos separa a pesar de estar tan cerca el uno del otro. Tan juntos y tan distantes, asumiendo un destino que, al menos para mí, vuelve para romperme las ilusiones. Y aquí estamos, cargando cada uno con su historia, sus sueños, miedos y pensamientos, compartiendo tal vez una milésima parte de todo lo que podríamos llegar a compartir. Pero como se supone que así deben ser las cosas, así serán.


Me despido con un beso sabiendo que puede ser el último y rezándole a quien quiera que escuche que no sea así. Me despido y, aunque la esperanza de volver a verlo persisten incluso después de años, me doy cuenta de que quizás, al igual que fue perdiendo fuerza esa voz nocturna, pierde fuerza esta esperanza que deseaba brillar hasta fundirse entre el calor que aun permanecía entre las sábanas de anoche. 








sábado, 25 de mayo de 2013

j, gracias ;)

Andaba rodeada de almas errantes, sin rumbo fijo, perdidas entre tinieblas, contagiándome de frío y pasividad. Hasta que me choqué de frente con una bomba de relojería que llevaba tiempo con la cuenta atrás. Y, de repente, estalló llenándolo todo de una nueva energía que empañaba las ideas desquebrajadas y sin sustento. El estallido despertó almas que creían haberse dormido eternamente, encendió luces que se creían fundidas, dibujó arrugas en rostros opacos e inexpresivos y detuvo una noria que llevaba hipnotizando sueños desde hace tanto tiempo que a penas puedo recordar. 




martes, 16 de abril de 2013

El concepto de héroe

Los superhéroes son aquellos al que algún fenómeno sobrenatural le proporciona fuerza sobrehumana, visión láser, la capacidad de volar...y son valientes. Pero para mí eso no tiene valía ninguna. Son valientes porque tienen alguna característica que los respalda y los hace casi invencibles. 

Yo llamaría héroe a aquel individuo que lejos de tener músculos de acero y elasticidad infinita consigue salvar de grandes peligros a las personas que ama sin más poder que el valor. Pero no el valor respaldado sino el que realmente expone a la muerte del alma. La capacidad de sacar fuerzas de donde no las hay, estirar una sonrisa hasta el infinito, congelar y derretir con la mirada, hacer perder el sentido con las manos, luchar cada día contra villanos y maleantes con el superpoder de la avaricia y la tiranía.

En cada esquina hay un superhéroe que jamás darían el perfil para convertirse en un muñeco de acción o en una serie para entretener. Superhéroes empapados de sudor y con las manos desgastadas de trabajar. Con una historia en cada arruga y una medalla en cada objetivo logrado.

Un superhéroe no es un hombre con mallas bajo el traje y chaqueta, un sueperhéroe es aquel hombre que se ponga lo que se ponga el amor y el coraje lo lleva siempre dentro. 

domingo, 14 de abril de 2013

A mí me gusta así

Hay gente que necesita ser feliz cada instante, vivir bajo el cobijo de los demás, disfrutar constantemente de momentos de euforia, excitación y alegría, sin embargo, yo no.

Yo soy feliz entre suspiros y melancolía, entre llanto, nostalgia y adrenalina. Disfruto de mi personalidad dicotómica y de mi extravagante bipolaridad. 
Tan rápido puede estar cayéndoseme el mundo encima como estar sobre mi cabeza, firme en mis manos. ¿Y qué? A mí me gusta así. Tal vez no sea la vida que todos quieren, sueñan o esperan, y lo comprendo pues, la estabilidad es un sustantivo que siempre va conmigo acompañado del prefijo "in".
Definitivamente yo no necesito felicidad para ser feliz, me conformo con la vida, con la fuerza que me proporcionan mis debilidades, mi capacidad para aprehender todo lo que me rodea y aprender a la primera o milésima vez. Me basta con la seguridad de que mañana todo será igual pero con matices que lo volverán todo distinto.
Me basta con hoy y con la nueva oportunidad que tendré mañana si todo lo que debía haber salido bien sale mal. 





The "earth" without "art" is just "eh"